martes, 11 de marzo de 2008

Abuelo

No hace ni diez minutos que me han dado la noticia, ha sido mi madre, justo después de colgar el teléfono. El punzante dolor en el pecho no cesa, tengo un nudo en la garganta que me impide hablar por esto he decidido ponerme a escribir, a pesar de que debería estar haciendo cualquier otra cosa, la sensación de vacío en mi estómago permanece y aun siento el fuerte pálpito de la sangre en las sienes, ojos humedecidos, ganas irreprimibles de llorar…
Hacía tiempo que era consciente de que llegaría este día, me habían informado hace más o menos un año de que cada día que pasaba se llevaba consigo un poquito de tu vida, un poquito de ti, y hoy se ha llevado lo último que de ti quedaba. Lo sabía, sabía que pasaría y que tendría que afrontarme a esto, pero no hoy, ¿por qué hoy? Y pensar en mi pobre papá, que hace diez minutos que ha perdido a su padre, y pensar en mi abuelita, que ha salido por la puerta principal de casa hará media hora, totalmente ajena de lo que le esperaba al llegar a casa: su marido muerto y sus hijos desconsolados llorándole. Tuve tiempo, demasiado tiempo para despedirme de él, pero no lo hice, y ahora es demasiado tarde. No quería aceptarlo, no pensaba que ocurriría tan pronto… pero así ha sido, supongo que es esto lo que el destino nos tenía preparado. Cómo cambian las cosas en cuestión de minutos… es increíble lo mucho que cuesta construir ilusiones y esperanzas y lo poco que tarda en derrumbarse todo y venirse abajo, llega a dar asco.
Era un hombre muy listo, médico, y al final ninguno de los suyos pudo ayudarle. No puedo imaginar unas Navidades sin él sentado en la misma mesa que nosotros, a partir de hoy su silla estará vacía, y habrá un hueco en el sofá de la casa de mis tíos cuando nos reunamos todos para celebrar una comida familiar, en ese sofá que no nos abarcaba a todos y obligaba a que alguno tuviera que permanecer de pie.
Puede que sea mejor así, porque se que sufrías mucho, estés donde estés espero que no te sientas sólo porque aquí abajo tienes a un montón de gente que piensa en ti y que te llora y que te echará de menos, algún día volveremos a reunirnos todos juntos otra vez.

Te echaré mucho en falta, siempre te llevaré en mi corazón.
Adiós, abuelo, te quiero.

3 comentarios:

Alba dijo...

Ho sento molt irene...

vencerderrotado dijo...

irene, em sap molt de greu..
és dur, ho he passat però segur que et quedes amb un record molt bó d'ell i sempre estarà en tu.

im-perfezione dijo...

Irene, em sap molt de greu el que ha passat. Això no és just, i ningú no hauria de passar pel mateix. És dur, molt dur, però has de somriure com sempre feies, perquè és el que ell voldria per tu. Sé que aquestes paraules no et serviràn de res, i que el dolor que portes dintre és superior a tu, però no perdis mai l'esperança. T'estimo Irene, no saps quant, i estaré aquí pel que vulguis, de veritat, pel que vulguis i més.